¿Dónde está la catedral de San Vito?

La Catedral de San Vito es el principal monumento religioso de Reública Checa. Se halla en el tercer patio del castillo de Praga.
Todos los días puedes visitar junto a nosotros en nuestro free tour del castillo y Mala Strana.

Horarios de visita de la Catedral de San Vito


La catedral de San Vito suele tener un horario de invierno y otro de verano.

Entre los meses de noviembre y abril (temporada invernal) la apertura del templo religioso es entre las 9: 00 y 15: 40 hrs.

Entre los meses de mayo y octubre (temporada veraniega) abre a las 9 hrs y cierra a las 16: 40 hrs.
Los domingos abre más tarde, a partir de las 12 hrs, después de la misa.

Es preciso saber que por diversas razones, fiestas religiosas, actividades extraordinarias del Castillo,
entre otras contingencias el horario de la catedral puede variar día a día, por eso recomendamos consultar
siempre los horarios en su página web.

¿Cómo ir a la catedral de San Vito?


La forma más fácil de acceder a la catedral es tomando el tranvía 22 o 23. Toda la información acerca de cómo sacar tickets del transporte público la puedes obtener en nuestro artículo sobre el transporte en Praga.

Acerca de los horarios y periodicidad de los tranvías puedes consultar en la página del transporte público.

¿Quién fue San Vito?

San Vito fue un hombre oriundo Sicilia sur de la actual Italia. Esta región por aquella época pertenecía al imperio romano. Fue hijos de paganos, pero a temprana edad y en secreto se convirtió al cristianismo. Profesó la pujante religión con entusiasmo y devoción, razón por la cual sería
martirizado en el año 303.

Origen del nombre de la catedral de Praga.

El joven príncipe Wenceslao fue a visitar al fundador del Sacro Imperio Romano Germánico, llamado Enrique el pajarero de Sajonia
La leyenda cuenta que al comparecer el noble checo ante el emperador Enrique, lo hizo con compañía de dos ángeles celestiales, causando el asombro y admiración por parte del alemán. Tras una grata y cálida reunión Enrique el Pajarero le regaló un cofre que contenían un valioso tesoro: reliquias del San Vito. Un brazo para ser preciso.
Wenceslao volvería a Bohemia con la preciada reliquia. Al volver al castillo de Praga ordenó la construcción de una modesta rotonda románica para guardar el preciado regalo. La modesta capilla sería consagrada con el nombre de Iglesia de San Vito. Corría el año 925.

Muerte de San Wenceslao

En el año 929, San Wenceslao sería asesinado por su hermano Boleslav. Tenían diferencias religiosas, aquel era cristiano y éste un idólatra. Sin embargo, el parricida se arrepentiría de su ruin crimen poco tiempo más tarde. Aceptaría un bautizo cristiano y pondría las reliquias de su hermano dentro de la capilla de San Vito. Poco tiempo más tarde sería canonizado, y hoy es el Santo Patrono del país checo. Símbolo de la nación hasta nuestros días.

Basílica románica de San Vito

La pequeña capilla situada en el corazón del castillo de Praga ganaría importancia, ya que en su interior contaba con las reliquias no sólo de San Vito, sino que también de la hora Santo patrono de Bohemia, San Wenceslao. La población del país, nuevos en la religión cristiana en masa
acudirían a visitar y adorar las reliquias del príncipe santificado. Fue, por tanto, ante la demanda, ampliar el templo religioso.
En el año 1060, se construyó sobre los cimientos de la rotonda de piedra, una basílica románica, más amplia y espaciosa. Esta iglesia existió hasta 1344. Carlos IV y el proyecto de la Catedral de San Vito.


En 1344, el joven Carlos de Luxemburgo termina su estadía en Francia, donde recibió una refinada educación adecuada a su condición de príncipe y heredero no sólo del reino de Bohemia sino del trono del Sacro Imperio romano germánico. Consigue que Praga, su ciudad natal, se convierta en un arzobispado, pues allí quiere residir e instalar su corte imperial.
Al obtener tan magnífica nomenclatura la capital del reino de Bohemia, el todavía príncipe Carlos decide construir una catedral, una sede de arzobispado para la ciudad. Se decidió que el nuevo templo debería construirse en el castillo de Praga, pues allí descansaban las reliquias del
Santo Patrono, San Wenceslao. Por lo tanto, sería la iglesia de San Vito, la que ahora se convertiría en catedral. Pero el
proyecto nuevo se sede arzobispal, sería monumental y magnífico.

Historia de la Catedral de San Vito

Carlos IV soñaba con levantar una catedral tan espectacular como las que conoció durante su juventud en Francia. Allí el estilo gótico comenzó a florecer en el siglo XXI, y el joven príncipe fue testigo de ello tras su estadía en Paris y en Orleans y en otras ciudades gales.

Al volver a Bohemia, trajo consigo a un maestro en este magno estilo del bajo medievo, el arquitecto francés Matyas de Arrás.
El sería el que pondría la primera piedra de la catedral en 1344. Sin embargo, el arquitecto fallece pronto en 1352, pero su lugar sería cubierto por otro enorme maestro, el escultor y arquitecto de origen alemán, Peter Parler, que terminaría el diseño que actualmente se conoce de la catedral.

Pero no fue fácil. Cuando la construcción se desarrollaba con normalidad, estallaron las guerras de religión en Praga, año de 1419. Fue un valde de agua fría, pues se pondría abrupto termino a las obras de construcción de la catedral de San Vito. Toda esta historia la puedes conocer uniéndote a nuestros tours diarios en la ciudad de Praga.

La Catedral de San Vito

En adelante, se abortaría el proyecto original, se intervendría el edificio en los siglos siguientes, añadiendo detalles y edificaciones por voluntad de arquitectos posteriores, que trabajaban con otras técnicas y paradigmas arquitectónicos. La catedral tomaría también rasgos renacentistas y barrocos en su arquitectura. Por ejemplo, la cúpula y campanario que hoy todavía luce, no formaba parte de los papeles ni de Arrás ni de Parler. Aun así, y pesar de estos injertos eclécticos, sigue siendo un templo sobrio, magnífico aun sublime.

Ahora, hasta el año 1880 la catedral sólo había levantado la mitad del edificio pensado a mediados del siglo XIV. A finales del siglo XIX, arquitectos patriotas checos retomaron los planos de Peter Parler y gracias a donaciones y campañas solidarias para reunir fondos, por fin se pusieron manos a la obra para terminar el sueño de Carlos IV. Y en el año 1929, cuando se cumplían mil años de la muerte del santo aptrono, Asan Wenceslao, se dio por términada por fin la Catedral de San Vito

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