LA PRAGA VEGETARIANA

Durante los últimos años se ha ido incrementando muchísimo el número de los vegetarianos en el mundo entero, así como también el de los veganos. La diferencia que hay entre uno y otro grupo, es que estos últimos no comen ningún alimento de procedencia animal, por lo mismo sacan de su dieta, la leche, los quesos, el yogurt, los huevos, incluso la miel.

En Praga cada vez más va creciendo la oferta de comida vegetariana y vegana, lo que ha sido un esfuerzo no menor, puesto que la comida tradicional checa, está basada casi exclusivamente en carnes, embutidos y quesos, lo que excluye totalmente la opción vegana.

En fin, para aquellos y aquellas que no comen carne, pero que todavía ingieren productos lácteos, le recomendamos dos platos típicos del país checo, uno de ellos es el Zmazeny Syr, o en castellano “el queso frito”.
Se trata de un queso rebozado que se fríe en aceite caliente. Suele estar acompañado de papas fritas, aunque muchos sitios la cobran por separado, además suele decorarse con pepinos y pepinillos y una que otra rodaja de tomate o paprika.

A propósito de quesos existe un plato de entrada de consumo muy popular, que no puede faltar en ningún comedor tradicional, nos referimos al famoso “Queso Hermelin”,

En muchos países de habla hispana llaman a este queso Camembert, y en esta receta en particular se conserva dentro de un frasco con vinagre, además se aliña con cebollas y otros ingredientes, e idealmente se acompaña con rodajas de pan negro. El sabor del queso es más bien fuerte, pero al comerlo con el pan se corta y modera bastante, y queda muy sabroso.

Pero como dijimos estos platos excluyen todavía a los veganos, pero para ellas y ellos el recetario nacional checo no los excluye totalmente. Una opción es la coliflor rebozada “Zmazeni Kveten” en lengua vernácula de la región.

Como suele pasar mucho en las recetas de estas tierras, la coliflor está rebozada, ahora es preciso que los veganos se aseguren previamente si el procedimiento de rebozar los alimentos se hace solo con harina, para descartar el uso huevos o leche.

También hay un plato llamado champiñones rebozados,

Todos estos alimentos suelen estar acompañados por una salsa que aquí llaman Tatarska, una suerte de mayonesa aliñada con condimentos de origen vegetal. Pero veganos y veganas, no se preocupen, porque nunca esta suerte de mayonesa checa va puesta sobre la comida sino que la disponen en pequeños platitos apartadamente como lo ven la foto.

Ahora, estos platos, aunque forman parte del menú tradicional checo, lamentablemente no siempre están disponibles en las cartas de los sitios que aseguran ofrecer el arte culinario nacional, y es que privilegian las recetas basadas en carne, y por lo mismo descuidan las opciones que no la incluyen.

Por lo mismo, si tenemos que recomendar sitios para vegetarianos y veganos aquí en nuestra bella Praga, vamos a optar por aquellos que justamente excluyen la carne de sus recetas.

En pleno casco histórico de la ciudad vieja, hallamos dos opciones. Ambas circundan la hermosa Iglesia gótica del Tyn

Atrás de este hermoso monumento, se halla un restaurante llamado Maitrea (Týnská ulička 1064/6)

A precios razonables, aunque no del todo económicos, tienen una amplia oferta de comida que por supuesto nunca llevan carne, desde Hamburguesas vegetarianas y veganas, hasta guisos, tacos, sopas entre otras variedades.

Muy cerca allí encontramos también tenemos otro lugar llamado (Daba vegetarian Bheas, Týnská 19)

            Este lugar funciona a la manera de los bufets. Es decir, uno debe coger su bandeja y sus servicios, luego uno mismo debe servirse los alimentos que están dispuestos en depósitos de lata.

Allí es posible coger, entre otras muchas cosas, arroz, lasañas vegetarianas, arrollados de primavera, sopas, papas con arvejas y zanahorias, ensaladas, incluso postre de frutas. El cliente tras escoger lo que quiere, lleva su bandeja a la caja, donde pesan la comida lo que da un precio total que se ha de pagar inmediatamente.

Este restaurante es en realidad una cadena que se encuentra en varias partes de la ciudad. De hecho, en la parte nueva (Vladislavova 1587/24), muy cerca de la estación Narodni Trida, hay uno, junto a la obra de David Cerny, llamada K, pues estos pliegues de metal forman y deforman la cabeza del escritor de origen praguense Franz Kafka, que a todo esto ¡Era vegetariano!

Y claro, es que muchos famosos lo fueron también como nuestro gran escritor, entre ellos se cuentan: León Tolstoi, escritor ruso, Paul Mac Cartney el famoso músico, la actriz y modelo Pamela Anderson, Lisa Simpson, sí, la más listilla de esta graciosa familia, el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, lo es desde hace un par años, e incluso el temible Adolf Hitler, además de abstemio fue un ferviente vegetariano.

¿Y cómo no decirlo? ¡nuestra súper guía oriunda de Valencia, Gala!, también es vegana!

De las más guapas y simpáticas guías de la ciudad 😉

  Como ven, en Praga hasta la búsqueda de sitios buenos para comer, irremediablemente nos lleva a transitar por sus rincones únicos y mágicos, pasamos por la Iglesia del Tyn, y ahora recaímos en artistas, políticos, tiranos y guías excepcionales… por causa de la cabeza y nobleza de nuestro Franz Kafka, y es que Praga nos transmite siempre y en cualquier contexto, toda su profunda riqueza y variedad cultural.

            Ahora y para finalizar, lamentablemente estos sitios vegetarianos, cabe decirlo, no ofrecen buena cerveza, en la primera opción que se dio, Maitrea, la dan embotellada y muy cara en lo que respecta a los precios que se paga por ella en una ciudad como esta, en la que a veces es más barata que el agua.

            A propósito de esta última, la dan gratis en la segunda recomendación que les dimos. Hay jarritas de lata llenas de agua en cada una de las mesas. Pero en esta cadena (Dabas Beas) de forma inexplicable, no se ofrecen cervezas, y al parecer nada de alcohol. Quizás se quiera con esto mostrar el sitio más alternativo y natural, aunque yo descarto de plano esto porque allí venden coca cola, y la cerveza es muchísimo más natural y aún sana, que cualquier bebida de fantasía. Me inclino a creer que la razón es evitar que vaya gente a consumir únicamente cervezas, a un sitio que pretender ser ante todo un buffet de comidas.

            En fin, pero en esta ocasión no estamos recomendando el preciado pan líquido, sino las ofertas del menú vegetariana en Praga, que esperamos les sea de utilidad.

¡Hasta la próxima!

Andrés Vidal Domínguez, Praga 10, febrero, 2017