ALGUNOS PANORAMAS ALTERNATIVOS VERANIEGOS DE PRAGA

 

 

Con las altas temperaturas de los últimos días que tenemos aquí en Praga, más de alguno habrá deseado algún sitio donde literalmente echarse un buen chapuzón al agua o tomar algún baño, o al menos capear las calurosas jornadas estivales con algún buen panorama veraniego. Y bueno, aquí vamos a realizar un tour que nos llevará a conocer diferentes rincones de nuestra hermosa ciudad, desde el casco histórico de la misma hasta maravillosos lugares situados más bien en sus periferias.

Si hay una atracción propia de estos días es alquilar una pequeña barquita a remos o a pedales en el río Moldava. Los sitios que ofrecen esta atracción se hallan en pleno corazón de la capital checa, junto al puente de los Legionarios, que para que lo reconozcan aquí les dejamos una foto de referencia.

 

 

 

 

Aquí, por aproximadamente diez euros, puedes alquilar un pequeño bote, entre 4 personas, y disfrutar desde el río las increíbles panorámicas de la ciudad, en un Moldava cuyo caudal es semejante al de una tasa leche, calmo y sereno, por lo que no implica riesgo alguno. Además, si es que el calor te supera, nada te impide dejarte caer en las aguas del río, y aunque no vienen muy limpias que digamos, mucha gente local y turistas se animan como último recurso a tirarse de piquero al agua, aunque advertimos de inmediato que es bastante fría.

Ahora, si lo que se desea es directamente una piscina, te sugerimos visitar el Estadio de Natación de Podoli, que se halla en la orilla sur del río Moldava, a unos 15 minutos del centro del casco histórico, cogiendo el tranvía número 3 o 17.

 

Se trata de un gran recinto deportivo, construido en 1960 durante el régimen comunista, época en la que se incentivaba la cultura física en la población con especial énfasis. Aquí pagando alrededor de 5 euros, puedes disfrutar durante todo un día de las 4 piscinas que posee, dos de 50 metros (una de ellas techada y temperada), y otra de 30 metros. Además, si eres aficionado al nado técnico y profesional, o bien a los clavados, existe la infraestructura y áreas adecuadas y dedicadas exclusivamente para practicar cada una de estas disciplinas, sin la interrupción de la gente que simplemente chapotea en el agua.

Este fabuloso estadio cuenta por supuesto con jardines a los alrededores, donde es posible disfrutar del sol, de una cerveza, además de poder divertirse en los toboganes y piscinas menores para los niños más pequeños.

 

Ahora si lo que deseas además de capear el calor es establecer un contacto más profundo con la naturaleza, lo tuyo es visitar la reserva natural de Divoka Sarka, situada a las afueras de Praga, en dirección al aeropuerto.

 

Aquí encontrarás piscinas, pero también existe una pequeña laguna, en la que gente se posa para tomar el sol, o practicar la pesca, y más de alguno toma un baño en ella.

 

Pero en este parque también es posible realizar caminatas, y aún existen zonas donde se practica también la escalada deportiva.

 

Es de muy fácil acceso, cogiendo el tranvía 26 o 20 en cerca de 30 minutos desde la ciudad vieja puedes acceder a este maravilloso rincón de Praga.

Otros sitios que es bastante frecuentado por la población checa durante el verano se halla en la zona de Hostivar.

 

Este estanque construido en la segunda mitad del siglo XX, para controlar el cauce de las aguas en caso de inundaciones, es un lugar que hoy cuenta con instalaciones a sus alrededores para practicar deportes, además hay pequeños sitios en los que venden comidas.

Así también aquí puedes disfrutar de los encantos de la laguna y de su entorno, remando sobre sus aguas en barcas que alquilan ahí mismo. Ahora no te sorprendas si es que en tu visita a este sitio hallarás playas completamente nudistas, en la que checos y checas disfrutan del verano así tal cual Dios les envió al mundo.

 

El acceso a este lugar, es posible tomando el tranvía número 22, pero luego o bien se conecta con algún bus, o bien se puede caminar alrededor de 20 o 30 minutos para alcanzar este pulmón de la capital checa.

Otra opción es dirigirse directamente al río Moldava que atraviesa toda la ciudad, pero no necesariamente en pleno centro de la misma, sino que en las afueras del distrito urbano. Allí por ejemplo, recomendamos visitar la zona de Podbaba.

 

Situado en la salida norte de la capital, esta zona de la periferia de Praga, podemos disfrutar del litoral del río, no rodeado monumentos, castillos e iglesias, sino de montes y quebradas en las que se reconocen bosques y zonas de fértil vegetación. Además, allí existe también un hermoso sistema de transporte público marítimo que consiste en una pequeña y simpática barca que periódicamente cruza de una orilla a la otra del río, a la que es posible acceder por menos de un euro.

 

 

 

 

Quizás la atracción más recomendada aquí, es coger la bicicleta, llegando allí, existe junto al río un sendero para patinadores y ciclistas de varios kilómetros pavimentados, para hacer paseos amenos y agradables, y lo mejor de todo, es que en esta zona es posible encontrar durante la estación estival, algunos pequeños bares con terrazas en las que es posible disfrutar de la cerveza checa tan valorada en el mundo entero.

¿Cómo llegar? Lo mejor creemos es coger el tren en la estación Masarikovo Nadrazi, y dirigirse directamente hasta Podbaba, no son más de 5 o 7 minutos en tren, y hay trenes cada media hora, sin duda no te arrepentirás de esta visita.

 

Y justo afuera de la estación de Podbaba, es posible contemplar uno de los edificios más célebres del periodo comunista, el Hotel Internacional,

 

Edificio que sorprende por varias razones, no solamente por sus grandes dimensiones que imitaban por aquella época la monumental arquitectura de Moscú de la última fase del periodo estalinista, sino que además por sus esgrafiados en las fachadas, y también por la estrella que todavía es posible contemplar en su cúpula, símbolo inconfundible el régimen socialista impuesto en Checoslovaquia en la segunda mitad del siglo XX.

Como podemos ver, esta ciudad no nos deja de sorprender jamás, en cada rincón, y más allá de nuestros intereses hallamos no solamente lo que buscamos en específico, sino que siempre nos regala mucho más, hasta su naturaleza nos vincula toda vez con su historia y con todas sus sorpresas que esconde una de las ciudades más bellas del mundo.

 

 

Andrés Vidal Domínguez, Praga, Agosto, 2017,

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